Víctor Mileo
Poeta adicto al portal
Como aquellos cromos que
pasaron por mi vida, despegándose del álbum gastado,que en las noches viejas
vacías brujuleara la mentira y tan solo el parpadeo
de mis ojos, fuese el cronómetro
que marcará las horas de los años uno tras otro.
cayendo derretidos en las mil hojas repetidas.
Entonces yo estaré en las orillas de las palabras del discurso del
hambre, cuando alguien despierte de algún letargo minutado en delirios de sospecha, allí estaré yo.
Cambiando cromos con
la noctámbula desgracia del
hambriento, con la llaga
deshumanizada de la compasión en monoblocks,
del argumento Prensador,
como lija de hojaldres que pasan las hojas del asfalto de mi álbum dañado por la nostalgia.
Allí estaré yo.
Párvulo bocado del halcón,
en guillotinado cadáver del año,
Testaferro del mundo caprichoso, deja de cobrarte
los impuestos de los recuerdos.
Allí también estaré yo,
cambiándole cromos a la muerte.
Reservados todos los derechos©
pasaron por mi vida, despegándose del álbum gastado,que en las noches viejas
vacías brujuleara la mentira y tan solo el parpadeo
de mis ojos, fuese el cronómetro
que marcará las horas de los años uno tras otro.
cayendo derretidos en las mil hojas repetidas.
Entonces yo estaré en las orillas de las palabras del discurso del
hambre, cuando alguien despierte de algún letargo minutado en delirios de sospecha, allí estaré yo.
Cambiando cromos con
la noctámbula desgracia del
hambriento, con la llaga
deshumanizada de la compasión en monoblocks,
del argumento Prensador,
como lija de hojaldres que pasan las hojas del asfalto de mi álbum dañado por la nostalgia.
Allí estaré yo.
Párvulo bocado del halcón,
en guillotinado cadáver del año,
Testaferro del mundo caprichoso, deja de cobrarte
los impuestos de los recuerdos.
Allí también estaré yo,
cambiándole cromos a la muerte.
Reservados todos los derechos©
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