allix
Poeta fiel al portal
No sé mucho de ti,
pero saber siempre me hace feliz.
Lo único que sé,
es que pronto quiero verte,
me gustas desde hace poco,
pero no poco.
Y es que no sé que hacer,
cada que intento acercarme,
cada que me quedo mirándote.
Sí, prefiero observarte,
siempre en el anonimato,
porque soy vulnerable.
No suelo tener tanto recelo,
pero es que contigo una va y viene en sentimientos,
nada es seguro todo causa disturbios,
la seguridad se desvanece y el rubor reaparece.
Que te hace tan elocuente,
porque me gusta tanto verte,
será por tu inteligencia,
por tu naturaleza,
extrovertido y divertido,
sereno y alegre,
ese ser humano preciado eres.
Por mientras está bien mirarte de lejos,
está bien saber de ti por correo,
está bien escribirte sin que sepas quien escribe.
Está bien?
Esta bien que ignores mis sentimientos,
que no sepas sobre nuestro destino,
esta bien cariño mío,
y si así fuese debo aceptarlo en silencio,
acallar una vez la voz que grita en mi pecho.
Entonces lo haré sin remordimientos,
que el silencio mate mis ilusiones,
pero déjame contemplarte en el sosiego,
deja que mande junto al murmullo del viento un TE QUIERO.
pero saber siempre me hace feliz.
Lo único que sé,
es que pronto quiero verte,
me gustas desde hace poco,
pero no poco.
Y es que no sé que hacer,
cada que intento acercarme,
cada que me quedo mirándote.
Sí, prefiero observarte,
siempre en el anonimato,
porque soy vulnerable.
No suelo tener tanto recelo,
pero es que contigo una va y viene en sentimientos,
nada es seguro todo causa disturbios,
la seguridad se desvanece y el rubor reaparece.
Que te hace tan elocuente,
porque me gusta tanto verte,
será por tu inteligencia,
por tu naturaleza,
extrovertido y divertido,
sereno y alegre,
ese ser humano preciado eres.
Por mientras está bien mirarte de lejos,
está bien saber de ti por correo,
está bien escribirte sin que sepas quien escribe.
Está bien?
Esta bien que ignores mis sentimientos,
que no sepas sobre nuestro destino,
esta bien cariño mío,
y si así fuese debo aceptarlo en silencio,
acallar una vez la voz que grita en mi pecho.
Entonces lo haré sin remordimientos,
que el silencio mate mis ilusiones,
pero déjame contemplarte en el sosiego,
deja que mande junto al murmullo del viento un TE QUIERO.