Malena Marquez
Poeta veterana en el Portal
Es ancho todo su cuerpo de agua
y se desliza lento, entre las dos orillas
una es amarilla de gruesa arena,
y la otra verde de árboles y arbustos.
En donde yo me paraba a mirar, ahí mismo
le crecen a la ribera además, unas ramas delgaditas
que se apuestan al sol prendidas de la arena
por si llueve y las salva el agua de su suerte de sequía.
Si te atreves y te sumerges como yo lo hacía de niña verás
que su alma de río se desgrana en arena y piedritas
y que en lo alto de su piel mestiza, hay mojarritas besando tus pies.
¿Quién no tiene un río? Ese tuyo para toda la vida,
aunque conozcas después el imponente mar.
Yo tengo este mío y lejano como mi infancia,
pero el que me es imposible olvidar:
¡Ay mi querido río Uruguay!
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