Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Este poema va dedicado
a mi querida amiga Sora Mejías
Pasa el Amor
Pasa la vida con tanta fuerza
que apenas la veo, sin darme cuenta;
Pasa el silencio, que anega mi vida,
que inunda mi cuerpo, que a veces me grita,
rompiendo mis sueños;
Pasa la trágica vida,
la que me abre sus puertas de noche
la que me cierra mis frágiles ojos, de día;
Pasa el desamor, deshaciendo las vidas,
acunando el dolor, robándole al aire,
la desesperación;
Pasa el amor abrazando de puntillas
mis anhelos, surcando de misterios mis deseos,
ocultándose ingenuo entre el manto plateado,
de mis cabellos.
Autor: Ángel San Isidro
Todos los Derechos Reservados
a mi querida amiga Sora Mejías
Pasa el Amor
Pasa la vida con tanta fuerza
que apenas la veo, sin darme cuenta;
Pasa el silencio, que anega mi vida,
que inunda mi cuerpo, que a veces me grita,
rompiendo mis sueños;
Pasa la trágica vida,
la que me abre sus puertas de noche
la que me cierra mis frágiles ojos, de día;
Pasa el desamor, deshaciendo las vidas,
acunando el dolor, robándole al aire,
la desesperación;
Pasa el amor abrazando de puntillas
mis anhelos, surcando de misterios mis deseos,
ocultándose ingenuo entre el manto plateado,
de mis cabellos.
Autor: Ángel San Isidro
Todos los Derechos Reservados
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