QUINSONNAS
Poeta fiel al portal
Saliendo de un amargo desconcierto
me arranco los grilletes enfermizos,
argollas de remaches quebradizos
sacadas de una vez al descubierto.
Sin llaves las he roto más que abierto
forzando a sus herrajes y macizos,
cerrojos de macabros pasadizos
sujetos a la nada de un desierto.
Logré de mis ruindades liberarme
dichoso por la impronta de zafarme
de aquellos eslabones de mi pena.
Eternos fui incapaz de soportarlos
teniendo al fin la fuerza de arrancarlos
quitándome del alma su cadena.
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