Benjamín Alejandro Luna
Poeta recién llegado
Poema de fin de otoño (fragmento)
Del libro: Taciturnalias y otros insomnios
Otra vez la mano fría e invisible dentro del pecho desprotegido
y escamas rosas de dragones atornilladas al ventrículo derecho
para no desangrar acordes. Aparte, la levadura de las tardes amarillas.
Lo que sea, para no exhalar la lluvia que mojé pensando en ti.
Y desmedir las pisadas fijas de las golondrinas ausentes
que sobreprotegían los cielos febriles de amor, en primavera,
cielos que ahora caducan en la armonía elocuente del invierno
y emancipan a las flores de sus tallos, a las hojas de sus ramas.
y escamas rosas de dragones atornilladas al ventrículo derecho
para no desangrar acordes. Aparte, la levadura de las tardes amarillas.
Lo que sea, para no exhalar la lluvia que mojé pensando en ti.
Y desmedir las pisadas fijas de las golondrinas ausentes
que sobreprotegían los cielos febriles de amor, en primavera,
cielos que ahora caducan en la armonía elocuente del invierno
y emancipan a las flores de sus tallos, a las hojas de sus ramas.
Del libro: Taciturnalias y otros insomnios