orees19
Poeta que considera el portal su segunda casa
última playlist para una rubia
ahora que ya suena nuestra última playlist
es tiempo para recordar la primera vez que nos dijimos algo bueno.
la primera vez que nos cruzamos como dos satélites perdidos
camino de otra galaxia, o en rumbo de colisión.
la primera vez que hicimos una broma, y yo respondí cabreado.
la primera vez que me sentí triste por vos,
o la primera vez que hice que la tristeza te invadiera.
la primera vez que salí al balcón a hablar con vos toda la noche de otro continente.
o la primera vez que susurraste con ternura la palabra secreta.
la primera vez que me zampé una cerveza en tu nombre junto al río,
la primera vez que me senté a esperar a que todos salieran.
la primera vez que fui inocente por esperarte:
y le conté todo lo que sabía de vos a la noche de otro continente.
la primera vez que te sentí arañar mi cuerpo desnudo lleno de frío
en medio de la tragedia.
la primera vez que escuché las olas del caribe
chocar contra la arena de una playa desierta,
como satélites que nunca pudieron corregir el rumbo.
así pensé en tu nombre tan intenso como una corriente que lo arrastra todo.
no se cual fue la primera vez en que yo pretendí ser cualquier pendejo,
pero se cual fue la primera vez en que nos prometimos cosas.
la vida es una marca de cerveza que vale la pena empinarse hasta el fondo
mientras uno, sentado tranquilamente en la acera, comprende que el destino
se nos va volando con los aviones de línea colombiana que pasan encima de nosotros.
esta es la primera vez que te digo que esta será nuestra última ocasión.
ahora nos dejaremos de prometer cosas.
ahora que ya suena nuestra última playlist
es tiempo para recordar la primera vez que nos dijimos algo bueno.
la primera vez que nos cruzamos como dos satélites perdidos
camino de otra galaxia, o en rumbo de colisión.
la primera vez que hicimos una broma, y yo respondí cabreado.
la primera vez que me sentí triste por vos,
o la primera vez que hice que la tristeza te invadiera.
la primera vez que salí al balcón a hablar con vos toda la noche de otro continente.
o la primera vez que susurraste con ternura la palabra secreta.
la primera vez que me zampé una cerveza en tu nombre junto al río,
la primera vez que me senté a esperar a que todos salieran.
la primera vez que fui inocente por esperarte:
y le conté todo lo que sabía de vos a la noche de otro continente.
la primera vez que te sentí arañar mi cuerpo desnudo lleno de frío
en medio de la tragedia.
la primera vez que escuché las olas del caribe
chocar contra la arena de una playa desierta,
como satélites que nunca pudieron corregir el rumbo.
así pensé en tu nombre tan intenso como una corriente que lo arrastra todo.
no se cual fue la primera vez en que yo pretendí ser cualquier pendejo,
pero se cual fue la primera vez en que nos prometimos cosas.
la vida es una marca de cerveza que vale la pena empinarse hasta el fondo
mientras uno, sentado tranquilamente en la acera, comprende que el destino
se nos va volando con los aviones de línea colombiana que pasan encima de nosotros.
esta es la primera vez que te digo que esta será nuestra última ocasión.
ahora nos dejaremos de prometer cosas.
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