Imagen Nº 3

Querido compañero no llores fiel amigo
que aun siento tus caricias y esa triste mirada
y escucho los gemidos pues a tu lado sigo,
espero se retrase la partida anunciada.
Recuerdo los paseos corriendo por el prado
tus alegres ladridos tus saltos y cabriolas
y aquellos arrumacos que los dos hemos dado
cuando íbamos por playas buscando caracolas.
Te miro y me conmueve la mirada inquietante
pues sé que tú ya sabes, que me marcho… y espero,
que alguno te recoja te cuide y me suplante
no quiero que termines en perro callejero.
Si esto fuera posible, sería muy hermoso,
en lugar de unas rosas... ¡aullidos en mi foso!
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