Troto
Pablo Romero Parada
No
quiero
separarme de ti.
Otras
veces
sentí lo mismo y
eso nunca se supera
del todo.
Puede que
sufra por
niño grande o
por no haber sido
capaz de ser espabilado.
Pero
en casa me enseñaron a
ser bueno y no espabilado ¿
Por qué habré hecho caso en
eso?
No consigo tener seguidores
en el instagram ni soy tan
bohemio como para que
no me importe.
A veces, hay etapas
en las que no quiero
dudar nunca y otras en
las que decir nunca me
parece un disparate.
No me parece un problema
salir contigo por ser vos la
única que se fijó en mí.
Llevo tantos años siendo un
miserable que ya solo me atrae
lo miserable.
Lo otro se me queda grande.
Llevo tanto ya escribiendo
con los ojos vendados, que
acabé por convertirme en
masoquista. Solo pienso solo y
solo lo hago de formar negativa
aún sabiendo que, la diferencia
entre una verdad y una mentira,
radica en la rotundidad con la
que lo creas.
No se como son el resto. Pero de ser
iguales a mí, la vida no merece la
pena.
quiero
separarme de ti.
Otras
veces
sentí lo mismo y
eso nunca se supera
del todo.
Puede que
sufra por
niño grande o
por no haber sido
capaz de ser espabilado.
Pero
en casa me enseñaron a
ser bueno y no espabilado ¿
Por qué habré hecho caso en
eso?
No consigo tener seguidores
en el instagram ni soy tan
bohemio como para que
no me importe.
A veces, hay etapas
en las que no quiero
dudar nunca y otras en
las que decir nunca me
parece un disparate.
No me parece un problema
salir contigo por ser vos la
única que se fijó en mí.
Llevo tantos años siendo un
miserable que ya solo me atrae
lo miserable.
Lo otro se me queda grande.
Llevo tanto ya escribiendo
con los ojos vendados, que
acabé por convertirme en
masoquista. Solo pienso solo y
solo lo hago de formar negativa
aún sabiendo que, la diferencia
entre una verdad y una mentira,
radica en la rotundidad con la
que lo creas.
No se como son el resto. Pero de ser
iguales a mí, la vida no merece la
pena.
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