Álex Hernández
Poeta recién llegado
No sé si verte como una rareza
que se funde con el tiempo.
O dejar que la suerte
levante tu falta,
y sea ella,
quien me obligue a olvidarme
de esta puta dependencia.
Es la agonía de no beber
de tus adentros
quien me obliga a lanzarme
del séptimo piso
sin paracaídas.
Porque el amor contigo siempre fue más que
una pertenencia; una energía que fue
capaz de trascender las barreras del tiempo
y el espacio.
Pero como es costumbre:
uno crea las barreras
para no sentirse vulnerable.
Y después de que lo hemos
perdido todo,
hurgamos en la herida
como si nos gustase
el dolor de un amor
hipotecado.
Porque aunque no quiera,
en ti esta el perfecto balance
que tanto le hace falta a este puto desastre.
Y aunque me duela:
no he podido vivir
sin dejar de aferrarme
a la puta dependencia.
— Álex Hernández.
que se funde con el tiempo.
O dejar que la suerte
levante tu falta,
y sea ella,
quien me obligue a olvidarme
de esta puta dependencia.
Es la agonía de no beber
de tus adentros
quien me obliga a lanzarme
del séptimo piso
sin paracaídas.
Porque el amor contigo siempre fue más que
una pertenencia; una energía que fue
capaz de trascender las barreras del tiempo
y el espacio.
Pero como es costumbre:
uno crea las barreras
para no sentirse vulnerable.
Y después de que lo hemos
perdido todo,
hurgamos en la herida
como si nos gustase
el dolor de un amor
hipotecado.
Porque aunque no quiera,
en ti esta el perfecto balance
que tanto le hace falta a este puto desastre.
Y aunque me duela:
no he podido vivir
sin dejar de aferrarme
a la puta dependencia.
— Álex Hernández.