Valeska
Poeta recién llegado
Abrir la ventana
por las mañanas,
como quien abre el alma:
Al día...
A los demonios...
A la fatiga...
A la melancolía...
La mañana triste
y esta pena que se cuela,
por mis oídos
y mis huesos (ya gastados)
Niebla que baja
desde mis pupilas
hasta el valle,
me fuerzas a dejar
caer mis párpados
aún maquillados.
!Mañana tirana y desinteresada!
Déjame cerrar de una vez
y para siempre
las ventanas.
Y en un largo sueño
descansar por fin mi alma...
por las mañanas,
como quien abre el alma:
Al día...
A los demonios...
A la fatiga...
A la melancolía...
La mañana triste
y esta pena que se cuela,
por mis oídos
y mis huesos (ya gastados)
Niebla que baja
desde mis pupilas
hasta el valle,
me fuerzas a dejar
caer mis párpados
aún maquillados.
!Mañana tirana y desinteresada!
Déjame cerrar de una vez
y para siempre
las ventanas.
Y en un largo sueño
descansar por fin mi alma...