Señor T
Poeta recién llegado
La muerte
Había una dama
que siempre me buscaba
En cada esquina
En cada calle
A la gente preguntaba
Yo la observaba a ella
Mirando a todos lados
Su rostro era pálido
Con su andar afeminado
Y su vestido negro y oscuro
Un día iba tranquilo
Paseando sin temor
La dama con sigilo
Apareció con un rumor
Y me habló entre susurros
Dijo: joven, es tu hora
Dame la mano
Y alcemos el vuelo
Alguien injustamente dictó
Tu prematura marcha al cielo
Había una dama
que siempre me buscaba
En cada esquina
En cada calle
A la gente preguntaba
Yo la observaba a ella
Mirando a todos lados
Su rostro era pálido
Con su andar afeminado
Y su vestido negro y oscuro
Un día iba tranquilo
Paseando sin temor
La dama con sigilo
Apareció con un rumor
Y me habló entre susurros
Dijo: joven, es tu hora
Dame la mano
Y alcemos el vuelo
Alguien injustamente dictó
Tu prematura marcha al cielo
Señor T.