Bernardo de Valbuena
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sola, allí se quedó con su tortura
imposible aguantar más el martirio
de verla repetirse con delirio
el vivir su destino de amargura
Tanto lloro no aguanta un buen colirio
y para ella, llorar, es privilegio
lo mismo que no hacerlo, sacrilegio
pasando a consumirse como un cirio
Verlo negro, le viene del colegio
de las "alegres" Madres Ursulinas
llorando, de uniforme, en las esquinas
Debió de ser hechizo o sortilegio
su corona de penas y de espinas.
Yo, me fui de su lado sin llantinas
imposible aguantar más el martirio
de verla repetirse con delirio
el vivir su destino de amargura
Tanto lloro no aguanta un buen colirio
y para ella, llorar, es privilegio
lo mismo que no hacerlo, sacrilegio
pasando a consumirse como un cirio
Verlo negro, le viene del colegio
de las "alegres" Madres Ursulinas
llorando, de uniforme, en las esquinas
Debió de ser hechizo o sortilegio
su corona de penas y de espinas.
Yo, me fui de su lado sin llantinas