Nommo
Poeta veterano en el portal
Te habías perdido, y te encontré.
Te robaron, y detuve al ladrón.
Te dormiste y te besé, en la frente.
Eructaste y te di una patada en el trasero.
¿ No lo ves ? ¡ Cuánto te quiero !
Planché tu ropa; afeité tus piernas.
Decoré tu habitación, con muñecos de peluche.
Regué tus plantas, con agua caliente.
Y también, con una manguera, a muchos de tus vecinos.
¿ No quieres unirte a mí ? Es tu destino.
¿ No lo recuerdas ? Estamos hechos el uno, para el otro.
¡ Qué poca memoria tienes ! Pinté una de tus sartenes, con pintura acrílica roja.
Y los diamantes de tu abuela, me los llevé a mi apartamento.
Miles de favores te hice, si no cientos.
Y tus amigos de verdad, los puedes contar con los dedos de una mano.
Yo los cuento con los dedos de los pies.
Tengo mayor inteligencia...
Mayor estatura.
¡ Juntos, hasta la sepultura !
Te robaron, y detuve al ladrón.
Te dormiste y te besé, en la frente.
Eructaste y te di una patada en el trasero.
¿ No lo ves ? ¡ Cuánto te quiero !
Planché tu ropa; afeité tus piernas.
Decoré tu habitación, con muñecos de peluche.
Regué tus plantas, con agua caliente.
Y también, con una manguera, a muchos de tus vecinos.
¿ No quieres unirte a mí ? Es tu destino.
¿ No lo recuerdas ? Estamos hechos el uno, para el otro.
¡ Qué poca memoria tienes ! Pinté una de tus sartenes, con pintura acrílica roja.
Y los diamantes de tu abuela, me los llevé a mi apartamento.
Miles de favores te hice, si no cientos.
Y tus amigos de verdad, los puedes contar con los dedos de una mano.
Yo los cuento con los dedos de los pies.
Tengo mayor inteligencia...
Mayor estatura.
¡ Juntos, hasta la sepultura !
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