carlos escribano
Poeta recién llegado
Algo rota y un poco estropeada
se cayó una foto de aquel libro
y al mirarla dos lágrimas furtivas
humectaron mis ojos con motivo.
Allí estaba… era ella y en la calle,
llena de juventud y de belleza,
en sus ojos azules tan hermosos
se escondían miradas muy intensas.
Yo escuchaba su voz dulce y canora,
su cantar era música de ensueño,
exhibiendo su cuerpo una figura
que un artista tendría por modelo.
Su memoria la guardo con nostalgia,
y evocando a Gustavo, pienso hoy…
si calló al despedirnos para siempre
¿por qué guardé silencio también yo?
Última edición: