Me confunde la tilde.
Me confunde
la bruma que subyace
del corazón de los acantilados,
donde choca la luz del faro
y los eclipses ciegan su brillo.
Me confunde
cuando el viento sopla
en sentido contrario a las olas,
calmando su ira y su furia
y las rocas parecen islas.
Me confunde
el aroma de las rosas
cuando mutilan sus espinas,
se consumen sus fragancias,
marchitando sus colores
Me confunde
el éxodo humano
que lleva a ninguna parte,
huyendo del sabor de la metralla
cuando estalla en los costados.
Me confunden
los espasmos de la guerra y su extermino.
Me confunde la tilde en la palabra
¡PÁNICO!