Yo no tengo la culpa que, tristeza,
compañera haya sido de mi viaje
pues nací en la ruindad de un mal ambiente
y he vivido gran parte de mi tiempo
con la alforja de un pobre peregrino
y el tatuaje en mi piel de cien heridas.
Pues escuecen y duelen las heridas
y me embarga y angustia la tristeza
y el laso caminar del peregrino,
asumiendo fatigas de un cruel viaje,
esperando se acabe este mal tiempo
y el hado modifique tal ambiente.
Yo quisiera cambiar tan ruin ambiente
y lograr cicatricen las heridas,
porque pasan los días y mi tiempo
pues se acaba y así aumenta tristeza
y me hundo en abismos de este viaje
tan infausto, fatal y peregrino.
Cansado de sentirme peregrino
y vivir en el charco de este ambiente
cambiaré este destino de mi viaje
ignorando el dolor de las heridas
y mutando alegría por tristeza
en la busca de un fin y de otro tiempo.
Que ha llegado la hora de que el tiempo
deje de avasallar al peregrino,
se acabó este dolor y la tristeza
y también respirar fétido ambiente,
aunque sigan sangrando las heridas
finará mi destino en otro viaje.
Y hallaré otro horizonte cuando viaje
cuando busque otros cielos en el tiempo,
cuando se hayan cerrado las heridas
dejaré ya de ser el peregrino
y flotando en la nubes de otro ambiente
llorará de alegría mi tristeza.
Pues murió la tristeza en este viaje,
y ese ambiente no existe, ni aquel tiempo.
que llegó un peregrino sin heridas…
compañera haya sido de mi viaje
pues nací en la ruindad de un mal ambiente
y he vivido gran parte de mi tiempo
con la alforja de un pobre peregrino
y el tatuaje en mi piel de cien heridas.
Pues escuecen y duelen las heridas
y me embarga y angustia la tristeza
y el laso caminar del peregrino,
asumiendo fatigas de un cruel viaje,
esperando se acabe este mal tiempo
y el hado modifique tal ambiente.
Yo quisiera cambiar tan ruin ambiente
y lograr cicatricen las heridas,
porque pasan los días y mi tiempo
pues se acaba y así aumenta tristeza
y me hundo en abismos de este viaje
tan infausto, fatal y peregrino.
Cansado de sentirme peregrino
y vivir en el charco de este ambiente
cambiaré este destino de mi viaje
ignorando el dolor de las heridas
y mutando alegría por tristeza
en la busca de un fin y de otro tiempo.
Que ha llegado la hora de que el tiempo
deje de avasallar al peregrino,
se acabó este dolor y la tristeza
y también respirar fétido ambiente,
aunque sigan sangrando las heridas
finará mi destino en otro viaje.
Y hallaré otro horizonte cuando viaje
cuando busque otros cielos en el tiempo,
cuando se hayan cerrado las heridas
dejaré ya de ser el peregrino
y flotando en la nubes de otro ambiente
llorará de alegría mi tristeza.
Pues murió la tristeza en este viaje,
y ese ambiente no existe, ni aquel tiempo.
que llegó un peregrino sin heridas…
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