Marah
Poeta que considera el portal su segunda casa
Padre, ya nunca más amanece,
hay silencio en el hogar
hay relojes del cielo
hay un dictamen firme
flores auras…hielan la voz,
insectos fragosos ya no se espantan
una espera indecible es el verso,
hay lloro negro en las mejillas
una luz blanca hay...
y el teléfono se niega al silencio
son palabras oracionales llenas de ti, padre,
sin embargo llegan a vaciarme el pecho.
¿Padre, dónde te has ido?
¿En qué lugar hallas el sosiego
que estos atrios te han negado?
Te vas,
con pasos agigantados, te vas temprano
y con ello anochecemos de modo tremebundo.
Pero dime, cuántas veces tendrá que anochecer,
cuánta carga de dolor será nuestra pena
para ver de nuevo tus días
iluminando nuestras noches
aunque sea como sea:
en un rincón oculto de este mundo.
En el quinto verso la palabra “aura” siendo sustantivo lo utilizo como adjetivo, así pongo en práctica la figura retórica conocida como Metábasis.
Ej. Era un clérigo cerbatana……Quevedo