Álex Hernández
Poeta recién llegado
No te quedes porque sientas que te hace falta un pedacito
cuando no estoy.
No te quedes porque desconozcas la definición de salvarse
por amor, a morir por él.
No te quedes en la piedra:
huye de las prisas y de las estaciones
pasajeras; de las intermitencias;
del ruido; del te quiero que nunca llega
a tiempo.
Huye del verano,
huye de mis manos,
huye de lo cotidiano.
No te quedes por costumbre
ni por todos los te amo que desperdiciamos.
No te quedes porque no tengas lugar
a donde ir.
No te quedes porque extrañes
todas las canciones que nunca te escribí,
ni tampoco,
por todas aquellas veces
que nos quedamos
enredados debajo del colchón.
No te quedes,
y no te deseo ningún mal.
Solo espero,
que tu piel arda y me extrañes.
Que tus sabanas conserven
el aroma de lo cotidiano.
Que me extrañes tanto.
Y que cuando estés con él,
no puedas gritarlo.
— Álex Hernández. No me extrañes.
cuando no estoy.
No te quedes porque desconozcas la definición de salvarse
por amor, a morir por él.
No te quedes en la piedra:
huye de las prisas y de las estaciones
pasajeras; de las intermitencias;
del ruido; del te quiero que nunca llega
a tiempo.
Huye del verano,
huye de mis manos,
huye de lo cotidiano.
No te quedes por costumbre
ni por todos los te amo que desperdiciamos.
No te quedes porque no tengas lugar
a donde ir.
No te quedes porque extrañes
todas las canciones que nunca te escribí,
ni tampoco,
por todas aquellas veces
que nos quedamos
enredados debajo del colchón.
No te quedes,
y no te deseo ningún mal.
Solo espero,
que tu piel arda y me extrañes.
Que tus sabanas conserven
el aroma de lo cotidiano.
Que me extrañes tanto.
Y que cuando estés con él,
no puedas gritarlo.
— Álex Hernández. No me extrañes.