Los santos inocentes.

Nommo

Poeta veterano en el portal
No me quedan más palabras, en el tintero.
No me quedan guitarras españolas, en el maletero.
No me quedan colillas de cigarros de tabaco fumados, en el cenicero.
No me quedan documentos que acrediten que sé conducir, en la guantera.


No me quedan pelos, en las axilas.


No me quedan trajes, en el armario empotrado.
No me quedan zapatos con cordones, o mocasines.
De cuero o de lona.
No me puedo quedar muchos días, en la ciudad condal, que es Barcelona.


No me puedo permitir ciertos lujos.


No me puedo apuntar a tu academia, como aprendiz de brujo.
No me puedo estropear, porque soy un santo inocente.
Si el rey Herodes me quiete matar, que lo intente.
Le muerdo en la yugular...


En la yugular...


 
Última edición:
No me quedan más palabras, en el tintero.
No me quedan guitarras españolas, en el maletero.
No me quedan colillas de cigarros de tabaco fumados, en el cenicero.
No me quedan documentos que acrediten que sé conducir, en la guantera.


No me quedan pelos, en las axilas.


No me quedan trajes, en el armario empotrado.
No me quedan zapatos con cordones, o mocasines.
De cuero o de lona.
No me puedo quedar muchos días, en la ciudad condal, que es Barcelona.


No me puedo permitir ciertos lujos.


No me puedo apuntar a tu academia, como aprendiz de brujo.
No me puedo estropear, porque soy un santo inocente.
Si el rey Herodes me quiete matar, que lo intente.
Le muerdo en la yugular...


En la yugular...


No me quedan más palabras, en el tintero.
No me quedan guitarras españolas, en el maletero.
No me quedan colillas de cigarros de tabaco fumados, en el cenicero.
No me quedan documentos que acrediten que sé conducir, en la guantera.


No me quedan pelos, en las axilas.


No me quedan trajes, en el armario empotrado.
No me quedan zapatos con cordones, o mocasines.
De cuero o de lona.
No me puedo quedar muchos días, en la ciudad condal, que es Barcelona.


No me puedo permitir ciertos lujos.


No me puedo apuntar a tu academia, como aprendiz de brujo.
No me puedo estropear, porque soy un santo inocente.
Si el rey Herodes me quiete matar, que lo intente.
Le muerdo en la yugular...


En la yugular...


Los inocentes muchas veces nos llevamos las tortas y los palos en la vida. Que no te priven de nada. Un abrazo amigo.
 
No me puedo permitir ciertos lujos.

No me puedo apuntar a tu academia, como aprendiz de brujo.
No me puedo estropear, porque soy un santo inocente.
Si el rey Herodes me quiete matar, que lo intente.
Le muerdo en la yugular...


Aunque dices que no puedes, da la sensación de que eres valiente. Enhorabuena por esta casi sintonía, que le falta más perfección y conexión...
 
¡ Gracias, compañeras !
Somos Amor, pero es menester precisar.
La eficacia. La singularidad. La concentración.
La esencia. La bengala que chisporrotea. Incluso el cigarrillo de tabaco.


Ser un santo inocente es estar un poco, esparcido. Empantanado.
 

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