Nommo
Poeta veterano en el portal
No me hacen mucho caso.
No me tienen simpatía.
Menudo fracaso.
Así, todo el santo día.
Pero la vida sigue, en una competición que incumbe a muchas soledades.
La vida sigue, en Justicia, a través de las edades.
El matrimonio parece ser la solución.
Cinematografía, piano, mujer, paloma, encina.
Sin más dilación.
Debo apresurarme, porque estoy contento, con la musa que me inspira.
La llevo dentro, y me conoce profundamente.
Me valora y me tiene en alta estima.
Hogar, dulce hogar. Me voy para la cocina.
Y en la despensa, chocolate puro, como síntoma del Amor-Bondad.
Dios está presente hasta en la brizna de hierba. O sea, las infusiones.
Dios está presente en la hoja de tabaco.
He de luchar contra las tentaciones.
Qué bueno está el cigarrillo, después de minusvalorarlo.
Bien me sabe, después de despreciarlo.
Y es que me quejo, porque tengo vocación autista. Casera. Ermitaña.
Me quejo porque soy monje budista, o lama tibetano.
Me quejo porque apenas me relaciono.
No soy como Teresa de Calcuta.
Me quejo porque me da la sensación de que soy un hijo de puta.
No me tienen simpatía.
Menudo fracaso.
Así, todo el santo día.
Pero la vida sigue, en una competición que incumbe a muchas soledades.
La vida sigue, en Justicia, a través de las edades.
El matrimonio parece ser la solución.
Cinematografía, piano, mujer, paloma, encina.
Sin más dilación.
Debo apresurarme, porque estoy contento, con la musa que me inspira.
La llevo dentro, y me conoce profundamente.
Me valora y me tiene en alta estima.
Hogar, dulce hogar. Me voy para la cocina.
Y en la despensa, chocolate puro, como síntoma del Amor-Bondad.
Dios está presente hasta en la brizna de hierba. O sea, las infusiones.
Dios está presente en la hoja de tabaco.
He de luchar contra las tentaciones.
Qué bueno está el cigarrillo, después de minusvalorarlo.
Bien me sabe, después de despreciarlo.
Y es que me quejo, porque tengo vocación autista. Casera. Ermitaña.
Me quejo porque soy monje budista, o lama tibetano.
Me quejo porque apenas me relaciono.
No soy como Teresa de Calcuta.
Me quejo porque me da la sensación de que soy un hijo de puta.