Dialmar
Poeta asiduo al portal
Esta mañana emplatado veo tu silencio
y mi corazón lo recibe en pleno.
El remanso líquido que sabe a fresco
moja mi piel de iluminado verde.
A la vista, tus versos más alegres
escriben en mi sonrisa, la tarde del jueves.
No te lleves la bandeja, me quedo con las flores
teñidas de besos y tus innumerables sabores.
No digas nada,
no hables,
disfruto el vapor de jengibre.
No abras la ventana y cuando salgas,
deja la puerta ajustada
o sin portazo, cerrada.
El olor a trinquete salpica en mi garganta,
nuestro mayo se acerca y debo preparar la cuerda.
No digas nada,
Esta silenciosa mañana de alegre verde
disfruto tu silencio y la placidez de,
Por lo menos hoy,
Estar tranquila con la idea de no verte.
y mi corazón lo recibe en pleno.
El remanso líquido que sabe a fresco
moja mi piel de iluminado verde.
A la vista, tus versos más alegres
escriben en mi sonrisa, la tarde del jueves.
No te lleves la bandeja, me quedo con las flores
teñidas de besos y tus innumerables sabores.
No digas nada,
no hables,
disfruto el vapor de jengibre.
No abras la ventana y cuando salgas,
deja la puerta ajustada
o sin portazo, cerrada.
El olor a trinquete salpica en mi garganta,
nuestro mayo se acerca y debo preparar la cuerda.
No digas nada,
Esta silenciosa mañana de alegre verde
disfruto tu silencio y la placidez de,
Por lo menos hoy,
Estar tranquila con la idea de no verte.