I
Tibia noche de Sevilla,
abril brilla en oro y plata,
algarabía calé
bajo el eterno se fragua.
II
Huele a pasión y mantilla,
a cuarteadas gargantas,
a palmas y taconeos,
saetas y sevillanas
en liberado albedrío;
y el cantaor con el alma
y jaleoso palmeo...
acompaña a la gitana.
"Y en la ribera del río,
están gritando guitarras."
III
Peripuesta de volantes
rojos y de blanco nacar,
labios de rojo carmín...
sortilegio de mirada,
danza con arte y pasión
abriendo su alma de Triana
en tanto el Guadalquivir,
reverbera la Giralda.
"Y en la ribera del río,
están gritando guitarras."
IV
Con céfiros andaluces,
coro de voces y palmas,
al Cristo de los gitanos,
con salero ofrece el alma...
haciendo perder razón
entre su hermosura y danza
al cimbrear la figura
gracilmente desmadrada.
V
Su cuerpo habla poesía
cuando grita la guitarra...
la amargura de un sentir
o un beso que atrapa el alma
desnudando en su semblante
la Andalucía gitana
que deja sobre el tablao...
arte, sentimiento y gracia.
VI
Brilla la noche del cielo
en blanco y verde fragancia,
y en la ribera del río...
ríe y danza la gitana.
Luis
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