abcd
Poeta adicto al portal
Te acostumbras a no tener una voz al despertar,
es posible que por ello el sueño se mantiene intacto.
Si nada lo aleja nada lo acerca
dormir es poder ser invisible sin desaparecer.
Te acostumbras al ruido de las moscas del interior,
sabes que eres de miel ahí dentro,
sabes que la única respuesta es cerrar los ojos
y convertir el cuerpo en ceniza,
las cenizas en palabras o un jardín para crecer.
Te acostumbras a que el monstruo tenga mil ojos,
que te mire morir cada día, que sea la pared, la ventana,
el puto mundo exterior que todo lo hiere.
Te acostumbras a necesitar dormir,
y ya no quieres hacerlo,
te dices: eres valiente, tu puedes superarlo...
Pero no.
es posible que por ello el sueño se mantiene intacto.
Si nada lo aleja nada lo acerca
dormir es poder ser invisible sin desaparecer.
Te acostumbras al ruido de las moscas del interior,
sabes que eres de miel ahí dentro,
sabes que la única respuesta es cerrar los ojos
y convertir el cuerpo en ceniza,
las cenizas en palabras o un jardín para crecer.
Te acostumbras a que el monstruo tenga mil ojos,
que te mire morir cada día, que sea la pared, la ventana,
el puto mundo exterior que todo lo hiere.
Te acostumbras a necesitar dormir,
y ya no quieres hacerlo,
te dices: eres valiente, tu puedes superarlo...
Pero no.