pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Querida (mía)
Empuño esta pluma
para plasmar mi súplica,
la soledad es inmensa
sin tu dulce presencia...
no puedo evitar mi llanto,
me duelen los bellos recuerdos
a tu lado vividos...
más siento mi alma
desolada al recordar
mi cobarde acción
que vil, tu rostro profanó...
Te escribo sin afán
de causar lástima
o de pedir perdón,
mi intención es rogar
tu firmeza en este castigo...
¡no me perdones!
no olvides mi agravio
por más que me extrañes
no merezco tu perdón...
la culpa me carcome
entre lamentos crueles,
¿cómo pude ser capaz
de mi mano levantar
contra el ángel
que prometí siempre respetar?...
¡te amo! más que ha mi vida
por eso vida mía,
no vuelvas conmigo...
crucé los limites del respeto
siempre pensé que nunca
cometería cobarde ofensa...
¡¡¡lo hice, te maltraté!!!
y sin conocerme ya no puedo asegurar
que no lo volvería a hacer...
podría prometer no volver a golpearte
y se que me creerías... pero creo que no deberías...
por eso, te ruego...¡no me perdones!
(Después de un acto cobarde cómo maltratar a una mujer se pierde el respeto al amor, después de una primera vez, llega la segunda, la tercera, la cuarta, etc , etc...si cada hombre tomara conciencia de los límites atravezados no pediría perdón al contrario dejarían al amor libre del alcance de su cobardía)
Empuño esta pluma
para plasmar mi súplica,
la soledad es inmensa
sin tu dulce presencia...
no puedo evitar mi llanto,
me duelen los bellos recuerdos
a tu lado vividos...
más siento mi alma
desolada al recordar
mi cobarde acción
que vil, tu rostro profanó...
Te escribo sin afán
de causar lástima
o de pedir perdón,
mi intención es rogar
tu firmeza en este castigo...
¡no me perdones!
no olvides mi agravio
por más que me extrañes
no merezco tu perdón...
la culpa me carcome
entre lamentos crueles,
¿cómo pude ser capaz
de mi mano levantar
contra el ángel
que prometí siempre respetar?...
¡te amo! más que ha mi vida
por eso vida mía,
no vuelvas conmigo...
crucé los limites del respeto
siempre pensé que nunca
cometería cobarde ofensa...
¡¡¡lo hice, te maltraté!!!
y sin conocerme ya no puedo asegurar
que no lo volvería a hacer...
podría prometer no volver a golpearte
y se que me creerías... pero creo que no deberías...
por eso, te ruego...¡no me perdones!
(Después de un acto cobarde cómo maltratar a una mujer se pierde el respeto al amor, después de una primera vez, llega la segunda, la tercera, la cuarta, etc , etc...si cada hombre tomara conciencia de los límites atravezados no pediría perdón al contrario dejarían al amor libre del alcance de su cobardía)
Última edición: