Bernardo de Valbuena
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Cómo pude clavarlo en el madero
y consentir tamaña tropelía
sin apenas pensar lo que decía,
pues todo resultó ser verdadero!
¡Cómo pude pensar que el Carpintero
por morir en la cruz, no viviría
y su enseña de amor terminaría,
sin ver que todo en Él era sincero!
Mas, ¡Cómo habré, Señor, estado ciego!
Al mirar su sepulcro y no encontrarlo
si es sin duda señal, para yo amarlo
¡Resucitar contigo es mi sosiego
pues no concibo en Ti ningún desprecio
a este pobre infeliz, a este gran necio!