lesmo
Poeta veterano en el portal
De Ernestina de Champourcin,
del exilio a Dios.
Que yo sepa anularme
cuando las tenga cerca.
Que yo sepa borrarme.
Haz que en mí yo me muera
para que nazcas Tú...
cuando las tengo cerca.
Almas
Cárcel de los sentidos, 1964
del exilio a Dios.
Que yo sepa anularme
cuando las tenga cerca.
Que yo sepa borrarme.
Haz que en mí yo me muera
para que nazcas Tú...
cuando las tengo cerca.
Almas
Cárcel de los sentidos, 1964
Desprendimiento
Ligero como la espuma,
ingrávido quiero ser,
resta mejor que una suma
hasta desaparecer.
Sin estrellas, madrugada,
noche sin luz de farolas,
como enmudecidas olas,
ni siquiera marejada.
Árbol con el tronco hueco,
desmoronada corteza
que no resuene ni el eco
de la voz de mi tristeza.
Sin genio, con mansedumbre,
con desprecio hasta del ego,
ni rescoldo de una lumbre,
el apagarse del fuego.
Despegado al sentimiento,
a todo lo material,
un escondido fanal,
ligera brisa y no viento.
Que no me queden rastrojos
en recuerdos de veranos,
que solo tenga en mis ojos
áridos, yermos secanos.
Entonces, perdido todo,
de mi nada ya consciente,
sobre mi cauce de lodo
que me fluya tu corriente.
Cuando se quede vacío
sin una brizna mi huerto,
cuando me vuelva un desierto
riégame con tu gran río.
Y, a pesar de ser tan rudo,
buen pastor, con tu candil,
dame luz mientras acudo
de nuevo hacia tu redil.
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