mustiowlady
Poeta recién llegado
Llevándose la luz, el sol se hecho a dormir
y las tinieblas de un cementerio sin paz,
afloraron de las cruces invertidas,
volvieron a dar vida a los que no vivían.
Huesos, garras, gusanos y putrefacción
marcaron al ritmo de la muerte el compás,
las tumbas se abren y los muertos reviven
gimiendo al terror su tenebrosa voz.
El hedor de la muerte perfuma el lugar,
Los esqueletos salen de sus sepulcros,
los mutilados vuelven a ponerse en pie
y los necrofilos ríen de perversidad.
La muerte vestida de gala despertó
trayendo con sigo un sangriento banquete;
monjas, pederastas, sacerdotes, cuicos,
sangre pútrida y bebes recién nacidos.
La antropofagia surge y se mantiene,
la sodomía necrofiliana aflora,
el cementerio se inunda de vida
y la muerte se esparce a su alrededor.
El baile de los muertos se torna un caos,
y la luna ilumina de sangre el caos,
los muertos gimen, corcovean y gruñen
disfrazados de la vida grotesca.
La tierra solloza y tiembla de miedo,
el ambiente se torna maligno y vil,
pero el alba se asoma tras los montes,
y todos vuelven a tomar su lugar.
Los revividos vuelven a caer muertos,
y la paz vuelve a perfumar el lugar.
Y bajo el nivel de la tosca tierra
los muertos esperan la noche otra vez.
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