El templo del olvido

AramisDaram

Poeta fiel al portal
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EL TEMPLO DEL OLVIDO


Prefiero el silencio de tus palabras,
que el sonido de tu voz con otros labios.
Prefiero la ausencia de tus caricias
que tu piel impregnada en aroma ajeno.

Prefiero tus otoños marchitados por el hielo
que tus primaveras plagadas de frutos extraños.
Que mejor me es morir de hambre y sed,
que sentarme a tu mesa de comensales llena.

Que aunque no me creas,
soy paciente y sé esperar,
pues, seguro estoy donde moro,
aún oculto entre tus sombras.

Seguiré siendo ese fantasma,
de tu casa, gris y húmeda,
en la que una luz macilenta,
apenas trasluce en tus sueños.

Y mientras espero languideciendo,
en nuestras horas encontradas,
en tu cajón de los juguetes rotos,
volcaré el tintero de mi negra alma,
hasta que, tinta, sangre y lágrimas,
mezcladas en esta hoja cuarteada,
secadas queden, en la eternidad,
de los versos que,
en nosotros nacieron y,
sin nosotros morirán,
en el templo del olvido.

Aramis Daram
 
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EL TEMPLO DEL OLVIDO


Prefiero el silencio de tus palabras,
que el sonido de tu voz con otros labios.
Prefiero la ausencia de tus caricias
que tu piel impregnada en aroma ajeno.

Prefiero tus otoños marchitados por el hielo
que tus primaveras plagadas de frutos extrañaos.
Que mejor me es morir de hambre y sed,
que sentarme a tu mesa de comensales llena.

Que aunque no me creas,
soy paciente y se esperar,
pues, seguro estoy donde moro,
aún oculto entre tus sombras.

Seguiré siendo ese fantasma,
de tu casa, gris y húmeda,
en la que una luz macilenta,
apenas trasluce en tus sueños.

Y mientras espero languideciendo,
en nuestras horas encontradas,
en tu cajón de los juguetes rotos,
volcaré el tintero de mi negra alma,
hasta que, tinta, sangre y lágrimas,
mezcladas en esta hoja cuarteada,
secadas queden, en la eternidad,
de los versos que,
en nosotros nacieron y,
sin nosotros morirán,
en el templo del olvido.

Aramis Daram
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    EL TEMPLO DEL OLVIDO


    Prefiero el silencio de tus palabras,
    que el sonido de tu voz con otros labios.
    Prefiero la ausencia de tus caricias
    que tu piel impregnada en aroma ajeno.

    Prefiero tus otoños marchitados por el hielo
    que tus primaveras plagadas de frutos extrañaos.
    Que mejor me es morir de hambre y sed,
    que sentarme a tu mesa de comensales llena.

    Que aunque no me creas,
    soy paciente y se esperar,
    pues, seguro estoy donde moro,
    aún oculto entre tus sombras.

    Seguiré siendo ese fantasma,
    de tu casa, gris y húmeda,
    en la que una luz macilenta,
    apenas trasluce en tus sueños.

    Y mientras espero languideciendo,
    en nuestras horas encontradas,
    en tu cajón de los juguetes rotos,
    volcaré el tintero de mi negra alma,
    hasta que, tinta, sangre y lágrimas,
    mezcladas en esta hoja cuarteada,
    secadas queden, en la eternidad,
    de los versos que,
    en nosotros nacieron y,
    sin nosotros morirán,
    en el templo del olvido.

    Aramis Daram
    Como canta Amancio Praga.
  • Blanco te quiero
    como flor de azahares
    sobre la tierra,
    pero no mío.
  • Pero no mío
    ni de Dios ni de nadie
    ni tuya siquiera.
 
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EL TEMPLO DEL OLVIDO


Prefiero el silencio de tus palabras,
que el sonido de tu voz con otros labios.
Prefiero la ausencia de tus caricias
que tu piel impregnada en aroma ajeno.

Prefiero tus otoños marchitados por el hielo
que tus primaveras plagadas de frutos extrañaos.
Que mejor me es morir de hambre y sed,
que sentarme a tu mesa de comensales llena.

Que aunque no me creas,
soy paciente y sé esperar,
pues, seguro estoy donde moro,
aún oculto entre tus sombras.

Seguiré siendo ese fantasma,
de tu casa, gris y húmeda,
en la que una luz macilenta,
apenas trasluce en tus sueños.

Y mientras espero languideciendo,
en nuestras horas encontradas,
en tu cajón de los juguetes rotos,
volcaré el tintero de mi negra alma,
hasta que, tinta, sangre y lágrimas,
mezcladas en esta hoja cuarteada,
secadas queden, en la eternidad,
de los versos que,
en nosotros nacieron y,
sin nosotros morirán,
en el templo del olvido.

Aramis Daram

Intenso poema donde la sinfonia de la tristeza
entremezcla espera con ilusiones perdidas, vibra
esa soledad aceptada y que todavia se conjuga
en el alma enamorada. el tiempo va dejando
un paseo de sinceras sensaciones.
felicidades. excelente. saludos de luzyabsenta
 
Gracias, Luzyabsenta, por resumir con tan hermosas y acertadas palabras la esencia de mi poema.
Saludos.
 
Estos versos en particular tienen singular belleza! Muy bueno, felicidades!
Gracias por tu comentario, Victoria.
Esos versos, concentran la esencia de mi poesía de manera que, en ocasiones, la tinta fluye por mis venas, mientras la negra tinta, fluyen de mi oscura mirada y, las lágrimas cargan mi ajada pluma, dejando tan sólo, el rastro de la sal.
Saludos.
 
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