Nommo
Poeta veterano en el portal
Es difícil hacer poesía,
pues parece sinfonía a tres voces.
Una melodía armoniosa, y no un burro dando coces.
Nos esforzamos a diario, dando vueltas a la noria. Pues el molino muele granos de trigo.
Preferimos este oficio al de soldado. Somos trovadores y no señores feudales, en castillos.
Artesanía del gremio, en el burgo. Ciudades y burguesía.
Labrándonos el porvenir, y exprimiéndonos como naranjas.
O como manzanas, peras y plátanos, en la licuadora.
Aquí, frente a la pantalla de la computadora.
Damos el zumo nuestro, de cada día, a cambio del pan que nos ofrece el Padre del cielo.
Con el sudor de tu frente, visitas a tus abuelos.
Con tus lágrimas, acudes a sus reliquias.
Con tus recuerdos, florece tu mímica, en silencio. Mimo...
Payaso sin fronteras. Porque todos los gitanos del mundo, son primos.
Y aquí estamos, una vez más, siendo flamencos.
Zapateando sobre el tablao, al atardecer. En Sevilla o en Valencia.
Curándonos de la demencia estudiantil, pues el Universo es una escuela.
Tiene 22 universos paralelos, como el aceite de oliva, el ajo y el perejil.
La sal marina gorda, las espinacas, el bakalao, el aguacate, etc.
Sí, amigos. Socavamos la montaña, para esculpir por dentro, la ciudad excavada de Petra.
pues parece sinfonía a tres voces.
Una melodía armoniosa, y no un burro dando coces.
Nos esforzamos a diario, dando vueltas a la noria. Pues el molino muele granos de trigo.
Preferimos este oficio al de soldado. Somos trovadores y no señores feudales, en castillos.
Artesanía del gremio, en el burgo. Ciudades y burguesía.
Labrándonos el porvenir, y exprimiéndonos como naranjas.
O como manzanas, peras y plátanos, en la licuadora.
Aquí, frente a la pantalla de la computadora.
Damos el zumo nuestro, de cada día, a cambio del pan que nos ofrece el Padre del cielo.
Con el sudor de tu frente, visitas a tus abuelos.
Con tus lágrimas, acudes a sus reliquias.
Con tus recuerdos, florece tu mímica, en silencio. Mimo...
Payaso sin fronteras. Porque todos los gitanos del mundo, son primos.
Y aquí estamos, una vez más, siendo flamencos.
Zapateando sobre el tablao, al atardecer. En Sevilla o en Valencia.
Curándonos de la demencia estudiantil, pues el Universo es una escuela.
Tiene 22 universos paralelos, como el aceite de oliva, el ajo y el perejil.
La sal marina gorda, las espinacas, el bakalao, el aguacate, etc.
Sí, amigos. Socavamos la montaña, para esculpir por dentro, la ciudad excavada de Petra.