jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
mantén a la mano siempre cinco cosas wherever you be:
una botella de whisky
10 gramos de coca
el número de teléfono de una furcia
un boleto con fecha abierta para un crucero de dos semanas por las bahamas
una pistola cargada
y cuando la desesperación
o el asco de vivir
o la tristeza
o el desconsuelo de que tus putas fotos de perfil en facebook no obtengan nunca más de 3 likes
o la soledad
o el aburrimiento de tu vida rutinaria y gris
o la pena de tener que contemplar en el espejo cada día tu puta cara de loser total y foreveralone
te acometan y
te lleven a sentir el impulso de escribir un poema para desahogar tu corazón
entonces
tómate el whisky y
si después de hacerlo notas que el impulso no ha expirado
refínate los 10 putos gramos de coca y
si una vez ya drogado te percatas empero
de que el impulso sigue estando ahí
llama a la furcia y métele un buen revolcón y
si ya debidamente eyaculado adviertes no obstante
que el susodicho impulso persiste a pesar de todo
arregla la maleta y vete un par de semanas a las putas bahamas y si
cuando regreses de allá, bronceado y relajado y dispuesto
a saturar tu muro de facebook con un montón de maravillosos selfies y hermosos paisajes
compruebas sin embargo que las ganas de escribir el jodido poema no han menguado;
coge entonces la pistola y mete con cuidado el cañón en tu boca y... ¡bang!
(y si después de hacerlo todavía subsiste incólume en tus entrañas el maldito impulso
escribe el puto poema, total ya somos tantos millones escribiendo pendejadas que por uno más...)
.
una botella de whisky
10 gramos de coca
el número de teléfono de una furcia
un boleto con fecha abierta para un crucero de dos semanas por las bahamas
una pistola cargada
y cuando la desesperación
o el asco de vivir
o la tristeza
o el desconsuelo de que tus putas fotos de perfil en facebook no obtengan nunca más de 3 likes
o la soledad
o el aburrimiento de tu vida rutinaria y gris
o la pena de tener que contemplar en el espejo cada día tu puta cara de loser total y foreveralone
te acometan y
te lleven a sentir el impulso de escribir un poema para desahogar tu corazón
entonces
tómate el whisky y
si después de hacerlo notas que el impulso no ha expirado
refínate los 10 putos gramos de coca y
si una vez ya drogado te percatas empero
de que el impulso sigue estando ahí
llama a la furcia y métele un buen revolcón y
si ya debidamente eyaculado adviertes no obstante
que el susodicho impulso persiste a pesar de todo
arregla la maleta y vete un par de semanas a las putas bahamas y si
cuando regreses de allá, bronceado y relajado y dispuesto
a saturar tu muro de facebook con un montón de maravillosos selfies y hermosos paisajes
compruebas sin embargo que las ganas de escribir el jodido poema no han menguado;
coge entonces la pistola y mete con cuidado el cañón en tu boca y... ¡bang!
(y si después de hacerlo todavía subsiste incólume en tus entrañas el maldito impulso
escribe el puto poema, total ya somos tantos millones escribiendo pendejadas que por uno más...)
.