allix
Poeta fiel al portal
Por aquellos pasajes de mi mente te recuerdo,
dulce madre,
recuerdo todo aquello que vivimos,
cuán felices fuimos.
Y aún lo somos,
digo que aún lo somos,
pero no es cierto,
demasiado sufrimiento,
sí, yo te causé demasiado sufrimiento.
Me viste crecer sin pensar
en el pesar que yo te podía causar.
Viste mi puerilidad, tanta ternura,
jamás podría albergar tal mal.
Y hasta cierto punto, así fue,
y cierta parte de la historia fue contada con fe,
pero en algún momento, aunque nadie sabe cuando...
me perdí en el camino y divagué.
Siento decírtelo después de tanto tiempo,
tanto tiempo de necio, de ciego,
que aunque sepa cuanto fue, nada resuelve aquello.
Por los pasajes de mi mente aún recuerdo
tu sonrisa plena,
tus caricias tiernas,
tu voz que me despierta,
pero no es lo mismo, ya no es lo mismo.
No soy el mismo, ahora la esperanza he perdido
y aunque llores sin tener la culpa,
debes saber que no queda nada que resolver,
porque para mi ya no es un problema
haberme convertido en este despreciable ser.
Adicto a los vicios,
hijo del delirio,
no es tu culpa madrecita,
no es tu culpa madre mía.
Sé que me hundo en este marisma,
sé que moriré sin haber sido lo suficientemente humano,
pero arrepentirme no es parte de mi estilo de vida,
seguir con esta rutina es lo que me tiene de vuelta y de ida.
Siento haberte decepcionado tanto,
no estoy tratando de remediarlo,
porque nada subsanará tanto dolor causado.
Solo pido tu perdón madrecita,
solo pido que donde estés,
escuches estas cuantas palabras,
que si bien no son del todo cuerdas,
expresan mi compromiso por una vida nueva.
dulce madre,
recuerdo todo aquello que vivimos,
cuán felices fuimos.
Y aún lo somos,
digo que aún lo somos,
pero no es cierto,
demasiado sufrimiento,
sí, yo te causé demasiado sufrimiento.
Me viste crecer sin pensar
en el pesar que yo te podía causar.
Viste mi puerilidad, tanta ternura,
jamás podría albergar tal mal.
Y hasta cierto punto, así fue,
y cierta parte de la historia fue contada con fe,
pero en algún momento, aunque nadie sabe cuando...
me perdí en el camino y divagué.
Siento decírtelo después de tanto tiempo,
tanto tiempo de necio, de ciego,
que aunque sepa cuanto fue, nada resuelve aquello.
Por los pasajes de mi mente aún recuerdo
tu sonrisa plena,
tus caricias tiernas,
tu voz que me despierta,
pero no es lo mismo, ya no es lo mismo.
No soy el mismo, ahora la esperanza he perdido
y aunque llores sin tener la culpa,
debes saber que no queda nada que resolver,
porque para mi ya no es un problema
haberme convertido en este despreciable ser.
Adicto a los vicios,
hijo del delirio,
no es tu culpa madrecita,
no es tu culpa madre mía.
Sé que me hundo en este marisma,
sé que moriré sin haber sido lo suficientemente humano,
pero arrepentirme no es parte de mi estilo de vida,
seguir con esta rutina es lo que me tiene de vuelta y de ida.
Siento haberte decepcionado tanto,
no estoy tratando de remediarlo,
porque nada subsanará tanto dolor causado.
Solo pido tu perdón madrecita,
solo pido que donde estés,
escuches estas cuantas palabras,
que si bien no son del todo cuerdas,
expresan mi compromiso por una vida nueva.
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