DJP
Poeta recién llegado
Oigo al viento bramar por tu ausencia,
Oigo la tierra que te acogió;
Oigo la luna que llora tu partida;
¿Quién ha de escuchar a mi dolorido corazón?
¿Quién ha de calmar el torrente de lágrimas que anidan en mi garganta,
inundan mis ojos y se derraman por mis mejillas?
El consuelo es nulo cuando lo da la hipocresía;
Impotente e incapaz, oculto mi rostro y silencio mis sollozos;
El vacío que hay en mi alma desgarra cada pieza de mi ya fragmentada mente,
tu voz reverbera en ella hasta que el último aliento luche por escapar de mis labios;
refleja mi rostro la lucidez que abandona mi mente,
mi boca produce sonidos que desmienten mi pesar;
te hago en falta, tu ausencia me corroe;
mas he de decir que me trae paz saber que no sufres ya,
hoy yo sufro tu partida, espérame al final de de la carrera de la vida
Oigo la tierra que te acogió;
Oigo la luna que llora tu partida;
¿Quién ha de escuchar a mi dolorido corazón?
¿Quién ha de calmar el torrente de lágrimas que anidan en mi garganta,
inundan mis ojos y se derraman por mis mejillas?
El consuelo es nulo cuando lo da la hipocresía;
Impotente e incapaz, oculto mi rostro y silencio mis sollozos;
El vacío que hay en mi alma desgarra cada pieza de mi ya fragmentada mente,
tu voz reverbera en ella hasta que el último aliento luche por escapar de mis labios;
refleja mi rostro la lucidez que abandona mi mente,
mi boca produce sonidos que desmienten mi pesar;
te hago en falta, tu ausencia me corroe;
mas he de decir que me trae paz saber que no sufres ya,
hoy yo sufro tu partida, espérame al final de de la carrera de la vida