Alonso Vicent
Poeta veterano en el portal
Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
Rubén Darío
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
Rubén Darío
Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
que se deja llevar incluso por el viento,
que espera primaveras para volverse aliento
y a sus muertes resiste, albura de lo esquivo.
Dichosa la finura de la arena y el polvo
y más la piedra dura, porque esa ya no siente,
maldita la erosión del múltiple accidente
sangrante que es la herida que con el tiempo azolvo.
No nos duelen los años ni el tiempo ni la espera,
nos duele más el ansia que existe en el motivo;
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo
en el esfuerzo eterno del remo y la galera.
Hoy, callarme podría mas digo abiertamente
que es tránsito la vida, una quimera el cielo,
y entre colores siento que no hay peor desvelo
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.