Lirae
Poeta que considera el portal su segunda casa
Enterramos las heridas sin sanar
y brotaron cruces blancas.
Mas el sepulcro se dolió,
y de la tierra manó sangre.
Con el liquido rojo,
el barro escribió poemas,
para dejar salir del alma inquieta,
el clamor y la queja.
Tan profunda era la grieta en el terreno
que la muerte lo acarició,
con envidia y con celo,
por no amarla,
por no temerla.
Preferido era el martirio y no,
aquella llaga encontrada que,
nunca fue olvidada,
nunca fue ignorada,
nunca fue sanada...
SHA