Inclinado ante la evidencia deshonesta
de la virtud que en la sombra queda
y refleja la propia imagen deformada
en el lago inabarcable de la rotundidad.
Se duermen ya los corceles en el laberinto,
se dejan ver ya los falsos espíritus,
se queda en nada lo particular,
se siente ya la pereza del estímulo.
Todo duerme
en la cama
del verdugo.
Todo se ama
y se odia
a la vez.
Pero el círculo no está roto aún
y pronto se desvelará el amanecer
en la cima
de lo diminuto.
de la virtud que en la sombra queda
y refleja la propia imagen deformada
en el lago inabarcable de la rotundidad.
Se duermen ya los corceles en el laberinto,
se dejan ver ya los falsos espíritus,
se queda en nada lo particular,
se siente ya la pereza del estímulo.
Todo duerme
en la cama
del verdugo.
Todo se ama
y se odia
a la vez.
Pero el círculo no está roto aún
y pronto se desvelará el amanecer
en la cima
de lo diminuto.