Fingal
Poeta adicto al portal
Tiene la palabra hombre
un sonido primitivo,
un olor violento,
un eco depredador,
–como un golpe de látigo–,
un peso de generaciones,
un pánico en los ojos de los ciervos.
Tiene la palabra hombre
facilidad para las armas,
una textura de hierro,
un paso militar, un puño,
una miseria de trincheras,
un estallido,
un decreto de rango y de poder,
de venganza y de victoria.
Tiene la palabra hombre
una bota en la cara
y dos en el barro;
una leyenda de lobos,
de jungla, estepa y desierto;
una deuda de cadenas,
una soledad,
una vergüenza.
Tiene la palabra hombre
más ganas que deseos,
una estrechez de manada,
una estupidez más grande que su tumba,
una muchedumbre,
un cadalso,
una justicia de piedras.
Álvaro del Prado
17 de mayo de 2017
© Todos los derechos reservados.
un sonido primitivo,
un olor violento,
un eco depredador,
–como un golpe de látigo–,
un peso de generaciones,
un pánico en los ojos de los ciervos.
Tiene la palabra hombre
facilidad para las armas,
una textura de hierro,
un paso militar, un puño,
una miseria de trincheras,
un estallido,
un decreto de rango y de poder,
de venganza y de victoria.
Tiene la palabra hombre
una bota en la cara
y dos en el barro;
una leyenda de lobos,
de jungla, estepa y desierto;
una deuda de cadenas,
una soledad,
una vergüenza.
Tiene la palabra hombre
más ganas que deseos,
una estrechez de manada,
una estupidez más grande que su tumba,
una muchedumbre,
un cadalso,
una justicia de piedras.
Álvaro del Prado
17 de mayo de 2017
© Todos los derechos reservados.