Alberto de la Morabia
Poeta recién llegado
Ahora me siento viejo, como las piedras,
Laja de pedernal tallada por la mano,
De un hombre primitivo, un ser humano,
Que nunca se arrodilla ni se quiebra.
Cansado de tensar la ruda cuerda,
Que amarra mis demonios más cercanos,
Correcto en casi todo, un hombre ufano,
Que ni espera un futuro ni recuerda.
Viejo, cansado y con la vida a medias,
Lloro con calma el tiempo malgastado,
Como lloran los hombres sus miserias.
Ahora espero tranquilo, sosegado,
Solo en la soledad de mi tragedia,
El mal que venga a herirme en el costado.
Laja de pedernal tallada por la mano,
De un hombre primitivo, un ser humano,
Que nunca se arrodilla ni se quiebra.
Cansado de tensar la ruda cuerda,
Que amarra mis demonios más cercanos,
Correcto en casi todo, un hombre ufano,
Que ni espera un futuro ni recuerda.
Viejo, cansado y con la vida a medias,
Lloro con calma el tiempo malgastado,
Como lloran los hombres sus miserias.
Ahora espero tranquilo, sosegado,
Solo en la soledad de mi tragedia,
El mal que venga a herirme en el costado.