E.Fdez.Castro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Los de la clase política,
nos lo sirven en bandeja,
incluyendo moraleja,
para que no haya crítica.
Con su predilección mítica
sobre su confesionario,
nos marcan itinerario
para seguir el sendero,
dejándonos agujero
en nuestro maltrecho erario.
Por nuestro bien lo dan todo
y pelean por nosotros,
corren y saltan los potros,
hasta meterse en el lodo;
mas cuando hallan acomodo
se olvidan de la gente
y siempre están ausente
si de ellos necesitamos,
ya que se creen los amos
con poder omnipotente
Nos empeñan con sus changas
en el muestro beneficio,
puesto que es su gran oficio;
contratan hasta charangas
que le llenan sus gargantas.
Y nuestra deuda social
ya pasa del dineral;
por no tener solución
esperamos bendición
de mantener el aval.
Siempre, por nosotros, piensan
desde las nuestras escuelas,
no como nuestras abuelas
que por saber recompensan.
Mas si contradices, censan,
con su grande verborrea
e incluso te arrea
con su báculo de mando,
te deja el cuerpo más blando
que una delgada oblea.
Mas no penséis que este oficio
es de lo más depravado,
por ser por otros cebado
con desigual artificio.
Pues tiene su sacrificio
que la multitud no entiende;
haber si con esto aprende
a tratarlos por igual,
porque mirándolos mal
pensamos que son de allende.
Tenemos que no pensar
porque ya nos lo dan hecho;
la religión es un techo
que no debemos tocar.
Y menos filosofar
sobre el incierto destino
ya que con gran desatino
vamos a darnos de bruces,
miremos solo las luces
que nos marcan su camino.
Castro. 14 de junio del 2017.
(Cuatro décimas)
nos lo sirven en bandeja,
incluyendo moraleja,
para que no haya crítica.
Con su predilección mítica
sobre su confesionario,
nos marcan itinerario
para seguir el sendero,
dejándonos agujero
en nuestro maltrecho erario.
Por nuestro bien lo dan todo
y pelean por nosotros,
corren y saltan los potros,
hasta meterse en el lodo;
mas cuando hallan acomodo
se olvidan de la gente
y siempre están ausente
si de ellos necesitamos,
ya que se creen los amos
con poder omnipotente
Nos empeñan con sus changas
en el muestro beneficio,
puesto que es su gran oficio;
contratan hasta charangas
que le llenan sus gargantas.
Y nuestra deuda social
ya pasa del dineral;
por no tener solución
esperamos bendición
de mantener el aval.
Siempre, por nosotros, piensan
desde las nuestras escuelas,
no como nuestras abuelas
que por saber recompensan.
Mas si contradices, censan,
con su grande verborrea
e incluso te arrea
con su báculo de mando,
te deja el cuerpo más blando
que una delgada oblea.
Mas no penséis que este oficio
es de lo más depravado,
por ser por otros cebado
con desigual artificio.
Pues tiene su sacrificio
que la multitud no entiende;
haber si con esto aprende
a tratarlos por igual,
porque mirándolos mal
pensamos que son de allende.
Tenemos que no pensar
porque ya nos lo dan hecho;
la religión es un techo
que no debemos tocar.
Y menos filosofar
sobre el incierto destino
ya que con gran desatino
vamos a darnos de bruces,
miremos solo las luces
que nos marcan su camino.
Castro. 14 de junio del 2017.
(Cuatro décimas)