MARIANNE
MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
Tiemblo de frío.
Tiemblo de frío atajada de calor,
sin tener que abrazar una pasión,
pues no existe esa dulce sensación
que fulmina cualquier agrio sabor.
Nada queda, más que tímido olor
de la soledad que enluta al corazón,
que sin meditar busca la desazón,
dormido en la cúspide de una flor.
Tiemblo, de saber que puedo perder
la extrañeza de tu amor con locura,
en el llanto dolido del estúpido ayer;
que busca mi devastada amargura,
que camina de mi lado al esconder
la sutileza de mi obstinada armadura.
MARIÁN GÓNZALES *
DERECHOS RESERVADOS *
Tiemblo de frío atajada de calor,
sin tener que abrazar una pasión,
pues no existe esa dulce sensación
que fulmina cualquier agrio sabor.
Nada queda, más que tímido olor
de la soledad que enluta al corazón,
que sin meditar busca la desazón,
dormido en la cúspide de una flor.
Tiemblo, de saber que puedo perder
la extrañeza de tu amor con locura,
en el llanto dolido del estúpido ayer;
que busca mi devastada amargura,
que camina de mi lado al esconder
la sutileza de mi obstinada armadura.
MARIÁN GÓNZALES *
DERECHOS RESERVADOS *