arianaliquida
Poeta recién llegado
Tu rostro es tan hermoso en la muerte
que solo puedo pensar en devorar
tu carne atildada como un caracol radiante.
Tu piel blanca extendida a la luz de la luna
y la sangre que gota a gota se desprende
de tus dedos púrpuras en la mesa fría ,
veo ahogado en las ansias del rebote
todo lo que exhalas al final de tu vida,
desconcentrándome por la sangre en el piso
que crea pequeños fractales en la noche liquida.
Mientras mis sentidos se extienden
sobre la superficie pálida,
ahogo mis deseos más oscuros
en el último suspiro de tus labios,
y este apetito incontrolable de tenerte
amarrado a mis tobillos .
Los hedores putrefactos
se hacen exquisitos en la demencia de las sombras,
Cayendo hipnotizada en la oquedad de tus ojos,
No hay nada mejor, para calmar mis ansias
que estar cerca de ti, cuando estás lejos de mi
en el vacío del ojo diseccionado .
que solo puedo pensar en devorar
tu carne atildada como un caracol radiante.
Tu piel blanca extendida a la luz de la luna
y la sangre que gota a gota se desprende
de tus dedos púrpuras en la mesa fría ,
veo ahogado en las ansias del rebote
todo lo que exhalas al final de tu vida,
desconcentrándome por la sangre en el piso
que crea pequeños fractales en la noche liquida.
Mientras mis sentidos se extienden
sobre la superficie pálida,
ahogo mis deseos más oscuros
en el último suspiro de tus labios,
y este apetito incontrolable de tenerte
amarrado a mis tobillos .
Los hedores putrefactos
se hacen exquisitos en la demencia de las sombras,
Cayendo hipnotizada en la oquedad de tus ojos,
No hay nada mejor, para calmar mis ansias
que estar cerca de ti, cuando estás lejos de mi
en el vacío del ojo diseccionado .