MariposaHermitaña
Poeta recién llegado
Huyo de mi misma y de mis contradicciones,
Huyo de una vida segura, como una zigzagueante carretera de montaña.
Huyo de la pasividad, como un mechón ondulado en una melena recta,
O un goteo en una cascada de hielo.
Huyo de la competitividad, como el árbol que sueña con volver a ser semilla cuando, para destacar, ha de ser más alto que los demás.
Pero también huyo y dudo de mi potencial, como la nieve perpetua en la cara norte de una cumbre, inmovilizada en una sombra eterna.
Dudo de mi misma, de mis contradicciones,
De mis nudos y mis cabos sueltos.
Soy una letra de alfabeto que desea ser onomatopeya, pues cuanto más compleja, más sola e incomprendida me siento.
Soy una creadora que duda del poder de su imaginación, como la nube que huye del viento, por temor a cambiar de forma.
Como un paso de baile encasillado en un estilo concreto.
Por temor a convertirme en mi misma,
Por temor a inventarme la coreografía de mi vida.
Huyo de una vida segura, como una zigzagueante carretera de montaña.
Huyo de la pasividad, como un mechón ondulado en una melena recta,
O un goteo en una cascada de hielo.
Huyo de la competitividad, como el árbol que sueña con volver a ser semilla cuando, para destacar, ha de ser más alto que los demás.
Pero también huyo y dudo de mi potencial, como la nieve perpetua en la cara norte de una cumbre, inmovilizada en una sombra eterna.
Dudo de mi misma, de mis contradicciones,
De mis nudos y mis cabos sueltos.
Soy una letra de alfabeto que desea ser onomatopeya, pues cuanto más compleja, más sola e incomprendida me siento.
Soy una creadora que duda del poder de su imaginación, como la nube que huye del viento, por temor a cambiar de forma.
Como un paso de baile encasillado en un estilo concreto.
Por temor a convertirme en mi misma,
Por temor a inventarme la coreografía de mi vida.