lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Un arbol desnudó sus ramas
en la oscura sombra de la noche,
y unos ojos abiertos penetraron su misterio.
Queriendo abrazar la Luna,
vislumbró una estrella,
unos labios sin comisura,
de sonrisa abierta.
Y en busca de la luz,
encontró tu nombre...
y un halo de savia viva
recorrió su tronco enmudecido.