Quise hacer un descanso en la lectura,
solo cerré los ojos un instante,
mas mi imaginación itinerante
se escapaba buscando la aventura.
En el imaginario no hay mesura
ni hay fronteras que nieguen al viajante
sus andanzas de buscador errante,
abriéndose camino en la espesura.
Déjame imaginar que no hay olvidos
para aquellos que un día nos dejaron,
que al igual que se fueron regresaron.
No me digas que es una fantasía
esa voz que susurra en mis oídos
que el morir es tan solo travesía.
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