Hoy nadie más puede oír este silencio
ese rincón oscuro del mundo guardado en mi alcoba
el aullido que se detiene a contemplar
el tictac de un reloj sobre la ausencia
un espacio interno de mudos latidos del lenguaje
sólo oyen el sonido de los dedos tecleando
los versos
la trama
de la noche negra
la cual llegó para quedarse
acá donde todo desciende
y es una parte más de las sombras
desgarrando los espasmos
los vacíos
el propio aire
el de mi alcoba
el de mi aliento
ese que ya nadie más respira ni oye.
Intimista, extraordinariamente bello y empapado en una soledad que me se mastica.
Confieso que no soy muy amigo de los poemas sin puntuar pero en tus versos no son necesarios tales signos porque su arte y la cadencia te conduce hasta las pausas. Sé que no siempre escribes de este modo pero cuando lo haces te queda perfecto.
Aún y cambiado un poco de tema me parece que eres un buen poeta con poco tiempo para dedicarse a ello y es una pena que los artistas tengamos (yo no por poeta sino por músico) que haber realizado nuestra profesión a salto de mata.
Te voy a contar uno:
Estaban tres y uno interrogó a otro.
- ¿En qué trabajas?
- Soy fontanero -dijo este-
A lo que el otro añadió.
- Yo administrativo.
El tercero intervino.
- Pues yo soy poeta.
A lo que los otros dos repusieron al uniso.
- Sí, ¿pero de que trabajas?
En realidad no es un chiste sino un reflejo de como la sociedad viene a catalogar a los artistas: vagos, bohemios y cien mil tópicos.
Personalmente sé que pocos saben que la carrera de música son diez años, más que cualquier licenciatura con doctorado.
Te cuento esto porque veo y leo tus letras y sin saber mucho de lírica veo que detrás hay un buen poeta que las pasa muy duras para sacar su arte, que es su vida y su pasión adelante.
Ahora te venden aplicaciones para teléfono que componen sus propios haikus y un informático ha creado un programa con el que ha escrito el robot cien mil de ellos en media hora, hoy son haikus, mañana sonetos y pasado libros enteros...
Tu poema me lleva a imaginarme al artista en su soledad como un clandestino, uno de los últimos resistentes que lucha por que el verdadero arte, los sentimientos expresados de mediante esas vías no perezca entre un futuro sin sentido.
Gran poema Danie, me conmovió.
Un abrazo
Jon