SUSANABAD
Poeta recién llegado
Dejé de romperme,
ya indivisible el dolor,
quedó en bruma el miedo.
Dejé de roerme,
ya desmesurados los cortes
no quedó sangre en mis vasos.
Disminuida,
irreductible al odio,
perpleja de achiques.
Insignificante, al fin,
de tanto robo, tanto asalto, tanto duelo...
Quedé en esta estancia
escanciada de luz
abatida de resortes
desnuda de forma
violada de mente
Finalmente despojada
Libre
ya indivisible el dolor,
quedó en bruma el miedo.
Dejé de roerme,
ya desmesurados los cortes
no quedó sangre en mis vasos.
Disminuida,
irreductible al odio,
perpleja de achiques.
Insignificante, al fin,
de tanto robo, tanto asalto, tanto duelo...
Quedé en esta estancia
escanciada de luz
abatida de resortes
desnuda de forma
violada de mente
Finalmente despojada
Libre