Funámbula Peperina
Poeta recién llegado
veo tanquetas por la ciudad.
fracturan el pavimento manchado de sangre.
los perros a su lado no ladran porque saben
que bajo las gruesas capas no hay esperanza.
veo criaturas luminosas que corren por las calles
y cantan o gritan o torturan el alma.
ulises, astuto y con oídos sordos,
también hubiera llorado.
veo pequeños hombres disfrazados de justicia,
derramando palabras enormes por sus bocas
para cubrir con su peso nuestro dolor.
(el corazón de mi pueblo que tenía:
plumas, ventrículos abiertos al amor
y lo volvieron metralla)
veo cómo ven tus ojos salitres.
tus ojos que revuelven este polvo persistente
que se posa sobre las cosas que nos sabemos abandonadas.
fracturan el pavimento manchado de sangre.
los perros a su lado no ladran porque saben
que bajo las gruesas capas no hay esperanza.
veo criaturas luminosas que corren por las calles
y cantan o gritan o torturan el alma.
ulises, astuto y con oídos sordos,
también hubiera llorado.
veo pequeños hombres disfrazados de justicia,
derramando palabras enormes por sus bocas
para cubrir con su peso nuestro dolor.
(el corazón de mi pueblo que tenía:
plumas, ventrículos abiertos al amor
y lo volvieron metralla)
veo cómo ven tus ojos salitres.
tus ojos que revuelven este polvo persistente
que se posa sobre las cosas que nos sabemos abandonadas.