MARIANNE
MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
...
Yá están listas las maletas, no tengo mucho espacio
para guardar las notas perdidas del tonto trasiego.
Me voy con las manos vacías, para ver si me niego
regresar algún día o jamás, a mi decrépito palacio.
El cancionero entonará una melodía triste despacio,
con un epígono espasmódico de amor y fuego,
quizá hasta cuando caiga la noche sumida en un ruego.
Solo ahí sabré que tan impetuoso es mi cariño reacio.
Puede ser que en mi camino ésta tormenta arrecie
y sienta apostados a mí, esos recónditos forcejeos
del tiempo, sin que la vida los tome ó los menosprecie:
pues más allá, mis tímidos versos sean unos devaneos
desposeídos, pues no hay quién a mi cielo aprecie,
cuando tome distancia en silencio cargando mis deseos.
MARIANNE.-DENNISSE
Yá están listas las maletas, no tengo mucho espacio
para guardar las notas perdidas del tonto trasiego.
Me voy con las manos vacías, para ver si me niego
regresar algún día o jamás, a mi decrépito palacio.
El cancionero entonará una melodía triste despacio,
con un epígono espasmódico de amor y fuego,
quizá hasta cuando caiga la noche sumida en un ruego.
Solo ahí sabré que tan impetuoso es mi cariño reacio.
Puede ser que en mi camino ésta tormenta arrecie
y sienta apostados a mí, esos recónditos forcejeos
del tiempo, sin que la vida los tome ó los menosprecie:
pues más allá, mis tímidos versos sean unos devaneos
desposeídos, pues no hay quién a mi cielo aprecie,
cuando tome distancia en silencio cargando mis deseos.
MARIANNE.-DENNISSE