Norte y Sur 3 (los sudacas)

danie

solo un pensamiento...
Vendría a ser un callejón,
un pasaje oscuro, un pequeño
punto en el mapa. Ahí,
en un costado alejado pa’
que no moleste, toca su himno
de cuerpo de fango y sangre de tinto,
de piel de yerba mate y alma
de un lento tango. Toca
su himno despacito, no será
que muchos lo oigan.

No te voy a mentir, cabrón,
es un punto lejanito pero
muy alumbrado por Dios
y… por su estrella. ¿Es que
pensaron que no teníamos una?
Como todos tienen su estrella,
también nosotros tenemos la Cruz del Sur.
Ay, la Cruz del Sur, tan bonita es esa flor
solitaria, alejada como pocas, hasta
diría única en la punta del espacio.
Pa’ ellos: una Cruz de los olvidados.
Pa’ nosotros: la Cruz que guía a todas
con la frente bien en alto.

Y no es por ser agrandado
que te digo todo esto, pero al Sur
nadie le hace sombra ni esas
multinacionales, ni el pato Donald ese,
ni los coreanos de Kim Jong-un.
No te voy a decir que no
nos bautizaron de panchito, cabeza,
machu picchu y hasta de sudaca…

Pero la pucha, que vale la pena ser sudaca,
un moro o un negro, una piedra
que jode un poco dentro
del zapato del Imperio.

Y del norte… ¿Pa’ qué hablar del Norte?
Ya todos lo conocen. En cambio,
prefiero nombrar lo que muchos no junan.
 
Vendría a ser un callejón,
un pasaje oscuro, un pequeño
punto en el mapa. Ahí,
en un costado alejado pa’
que no moleste, toca su himno
de cuerpo de fango y sangre de tinto,
de piel de yerba mate y alma
de un lento tango. Toca
su himno despacito, no será
que muchos lo oigan.

No te voy a mentir, cabrón,
es un punto lejanito pero
muy alumbrado por Dios
y… por su estrella. ¿Es que
pensaron que no teníamos una?
Como todos tienen su estrella,
también nosotros tenemos la Cruz del Sur.
Ay, la Cruz del Sur, tan bonita es esa flor
solitaria, alejada como pocas, hasta
diría única en la punta del espacio.
Pa’ ellos: una Cruz de los olvidados.
Pa’ nosotros: la Cruz que guía a todas
con la frente bien en alto.

Y no es por ser agrandado
que te digo todo esto, pero al Sur
nadie le hace sombra ni esas
multinacionales, ni el pato Donald ese,
ni los coreanos de Kim Jong-un.
No te voy a decir que no
nos bautizaron de panchito, cabeza,
machu picchu y hasta de sudaca…

Pero la pucha, que vale la pena ser sudaca,
un moro o un negro, una piedra
que jode un poco dentro
del zapato del Imperio.

Y del norte… ¿Pa’ qué hablar del Norte?
Ya todos lo conocen. En cambio,
prefiero nombrar lo que muchos no junan.
De a poquitos nos apañamos en el sur, no más para no molestar, pero a nadie le gusta que lo molesten y este norte lo hace más que las moscas.
Aquí en Europa también existe el sur, aunque les indisponga a eslavos y germanos los once meses que no están aquí por vacaciones.

Que vivan todos los sures del mundo… y con la cabeza bien alta.
 
Vendría a ser un callejón,
un pasaje oscuro, un pequeño
punto en el mapa. Ahí,
en un costado alejado pa’
que no moleste, toca su himno
de cuerpo de fango y sangre de tinto,
de piel de yerba mate y alma
de un lento tango. Toca
su himno despacito, no será
que muchos lo oigan.

No te voy a mentir, cabrón,
es un punto lejanito pero
muy alumbrado por Dios
y… por su estrella. ¿Es que
pensaron que no teníamos una?
Como todos tienen su estrella,
también nosotros tenemos la Cruz del Sur.
Ay, la Cruz del Sur, tan bonita es esa flor
solitaria, alejada como pocas, hasta
diría única en la punta del espacio.
Pa’ ellos: una Cruz de los olvidados.
Pa’ nosotros: la Cruz que guía a todas
con la frente bien en alto.

Y no es por ser agrandado
que te digo todo esto, pero al Sur
nadie le hace sombra ni esas
multinacionales, ni el pato Donald ese,
ni los coreanos de Kim Jong-un.
No te voy a decir que no
nos bautizaron de panchito, cabeza,
machu picchu y hasta de sudaca…

Pero la pucha, que vale la pena ser sudaca,
un moro o un negro, una piedra
que jode un poco dentro
del zapato del Imperio.

Y del norte… ¿Pa’ qué hablar del Norte?
Ya todos lo conocen. En cambio,
prefiero nombrar lo que muchos no junan.

Te habrás quedado a gusto, jajajajajajajaja, que maravilla compañero, me ha encantado, y como andaluz, que vivo al sur del sur del sur del sur de Europa, en Tarifa concretamente, te digo ole, se repite en cada continente compañero, que grande es nuestra cruz.
 
Perdona Danie, pero he buscado el tiempo para leer despacio tu poema, habla de las distancias entre ese norte y el sur , nuestros sur, el sur de todos,: ese desde donde salieron nustros antepasados, casi con lo puesto... y despues de contemplar el Norte solo pensaron en regrear al ocaso de sus vidas.
Me ha gustado mucho Danie, mucho, su relato. Felicidades
Un abrazo
Isabel
 
Última edición:
Muy bueno, Danie...por qué será que para todo tenemos una denominación peyorativa? Es parte de nuestro folklore, sin dudas...lo bueno es que inventamos nuestras propias denominaciones, no me imagino a un gringo diciendo "los sudacas" a lo sumo calculo que ni nos nombran.
Me gustó el uso de los modismos que no necesitan ser explicados porque el contexto claro, ayuda a inferir los significados para quienes no conozcan el lunfardo.
Un saludo:
Malena.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba