lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Entre amarillos y ocres
apenas quedan verdes reflejos
en la urdimbre del tiempo.
Vuelven antiguos aires
a repoblar las veredas,
con aromas a bosque
y hojarasca seca.
Febriles miradas,
sentadas esperan,
al unicornio de la mañana,
todo blanco, cual lumínica estrella.
Se escucha una canción
en el vientre húmedo de la tierra,
mientras un silencio glauco
vierte sus latidos en ella.